Segundo premio en el concurso para la construcción de 33 viviendas en el barrio del Poblenou, en Barcelona.
El barrio del Poblenou, antigua locomotora industrial de la ciudad, conserva aún hoy las chimeneas catalogadas como testimonios de ese pasado productivo. El proyecto parte de esta memoria y propone la generación de un pasaje amplio y transparente que actúa como vestíbulo del edificio y permite una visión clara de la chimenea desde la calle, convirtiéndolo a su vez en un espacio seguro para las usuarias. El edificio se resuelve mediante un volumen compacto con una planta de ordenación de seis viviendas por nivel, lo que permite dar respuesta al programa funcional con tan solo dos tipologías de vivienda y un esquema estructural claro y sistematizado, especialmente adecuado para la prefabricación. Las tipologías propuestas ofrecen espacios de calidad para el desarrollo de las tareas domésticas y apuestan por una desjerarquización de las estancias que aporta flexibilidad y capacidad de adaptación a las diferentes necesidades de las usuarias. En este sentido, el espacio exterior privado se convierte en un elemento clave, ya que permite ampliar la superficie útil de la vivienda y facilitar la extensión de las actividades interiores hacia el exterior. Por último, la resolución formal basada en la repetición de módulos habitacionales posibilita la industrialización y la prefabricación de la estructura y de los cerramientos en madera, reduciendo los errores de ejecución in situ y los tiempos de obra, y dando como resultado un edificio con una baja huella ecológica.